Un método para no confundir lo medido con lo recordado
Raíz Tibia nació de la convicción de que los objetos y documentos familiares merecen un registro que separe con claridad lo que se puede verificar de lo que se conserva en la memoria.
Volver al inicioDe dónde venimos y qué hacemos
Raíz Tibia comenzó en Mendoza en 2019, cuando su fundadora, Valentina Crespo, se encontró ayudando a su propia familia a ordenar el contenido de una casa que llevaba décadas acumulando objetos y papeles sin ningún sistema de identificación. Lo que parecía un trabajo de fin de semana se convirtió en meses de trabajo, con la permanente dificultad de no saber qué era observable y qué era interpretación.
De esa experiencia salió el formato de doble columna: una columna para los datos que cualquier persona con los mismos instrumentos mediría de la misma manera, y otra para los relatos que la familia había guardado sobre cada pieza. El formato no surgió de ninguna tradición particular; surgió de la necesidad de no mezclar dos cosas que son distintas por naturaleza.
Desde entonces, el servicio trabaja con familias de la provincia de Mendoza y de otras regiones del país para documentar muebles, objetos de uso cotidiano, colecciones, correspondencia y fotografías. Cada encargo se entrega como un libro mayor físico y un archivo digital que la familia controla.
Raíz Tibia no asesora, no tasa, no representa a nadie ante ninguna autoridad y no concluye nada sobre el valor o el destino de los bienes que registra. Su función es producir un documento ordenado, honesto sobre sus propios límites, y perdurable.
Misión
Producir registros de bienes y documentos familiares que sean rigurosos en lo observable y fieles en lo recordado, sin mezclar una columna con la otra y sin ir más allá de lo que un servicio de información puede honestamente afirmar.
Visión
Que cada familia que trabaje con nosotros termine con un documento que pueda leer una persona que no conoce la historia y entender con claridad qué es dato y qué es memoria, sin necesidad de preguntarle a nadie.
Límite explícito
El servicio no valúa para ningún fin oficial, no da consejos de ningún tipo, y no reemplaza a un profesional matriculado. Esta advertencia está en el primer renglón de cada libro mayor que producimos.
Las personas detrás del libro mayor
Valentina Crespo
Directora y documentadora principal
Desarrolló el sistema de doble columna a partir de su trabajo con acervos familiares en Mendoza. Coordina cada encargo desde el relevamiento hasta la entrega.
Matías Ruiz
Fotografía y medición técnica
Responsable del registro fotográfico a escala fija y del relevamiento de dimensiones. Su trabajo ocupa la columna izquierda de cada ficha.
Laura Ferreyra
Coordinación documental y archivos digitales
Gestiona la organización de documentos, los índices digitales y las sesiones de entrega donde la familia aprende a usar las convenciones del libro mayor.
Cómo aseguramos la calidad del registro
Medición normalizada
Todos los relevamientos siguen el mismo protocolo: instrumentos calibrados, tres mediciones independientes y la incertidumbre indicada donde corresponde.
Fotografía a escala fija
Cada imagen incluye una escala de referencia visible. El encuadre y la iluminación siguen un estándar interno que se mantiene igual en todos los encargos.
Transcripción fiel
Los relatos familiares se transcriben con las palabras exactas que se usaron. No se parafrasea, no se corrige y no se añade información que la familia no proporcionó.
Privacidad de los datos
Toda la información recopilada se usa exclusivamente para elaborar el libro mayor encargado. No se comparte con terceros. El archivo digital final queda bajo control exclusivo de la familia.
Revisión antes de la entrega
Cada libro mayor pasa por una revisión interna de coherencia y formato antes de ser entregado. La familia puede solicitar correcciones durante la sesión de entrega.
Límites documentados
Cada libro mayor incluye en su primera página una declaración sobre lo que el documento es y lo que no es, firmada por quien lo elaboró. La familia sabe exactamente qué tiene en sus manos.
Documentación de patrimonio familiar en Mendoza
El patrimonio familiar está hecho de dos capas que rara vez se separan en el papel: lo que los objetos son —sus medidas, sus materiales, sus marcas— y lo que la familia sabe sobre ellos —quién los tuvo, de dónde vinieron, qué significan dentro de la historia de cada casa—. Raíz Tibia trabaja para que esas dos capas queden registradas por separado, sin que una contamine a la otra.
El formato de doble libro mayor surgió de la práctica directa con acervos domésticos en la provincia de Mendoza. No es una adaptación de ningún sistema de catalogación museística ni de ninguna norma de inventario comercial; es un método construido para el contexto específico de las familias que necesitan ordenar lo que tienen sin que eso implique una valoración o una interpretación que el servicio no está en condiciones de producir.
Trabajamos con objetos cotidianos, muebles de uso familiar, correspondencia personal, fotografías sin identificar, documentos de distintas épocas y cualquier artículo que la familia considere parte de su historia material. No hay un tipo de bien que sea demasiado común ni demasiado singular para el formato.
El resultado es un documento que puede leer alguien que no conoce a la familia y entender con precisión qué es observable y qué es recollección. Esa claridad es, en sí misma, el valor del registro.
Conversemos sobre lo que necesita documentar
Sin compromisos previos. Describimos el método con precisión, explicamos qué puede y qué no puede hacer este servicio, y acordamos si tiene sentido seguir adelante.